Sentada esta tarde a la orilla del mar holgazaneo e invito a mi alma a soñar. A llenarse de perfumes. Perfumes que me recuerdan a ti. Que me traen tu voz, tus caricias, tus besos. El latido de mi corazón no da instante de tregua y sigue latiendo con el mismo amor de siempre. Recuérdalo. Quédate conmigo esta tarde.

¿Leerás alguna vez todo el conjunto de mis poemas? Te he dado un pequeño aperitivo, pero hay más, mucho más. Viento que sopla del este y del oeste encontrándose con el aliento de mis suspiros. La ciudad está cercana pero te oigo sólo a ti.

Ya a estas horas el atardecer con su luz me envuelve preparando la noche. Arriba una luna tímida lucha por dejarse ver. Y yo me pierdo en el océano de tu amor que me baña pero no me calma.

Me bañan las olas y en su vaivén contra la arena van gritando alocadas el amor. Mi amor por ti. Tu amor por mí. Nuestro amor por los dos. Vuelvo la cara y la tierra me recoge para alejarme de seducciones equivocadas
¡ Oh tinieblas! ¡Oh corazón palpitante! ¡Oh desesperanza! ¡Oh realidad!.
Lo demás continúa. Las estrellas brillan y mi corazón explota como siempre en un Te Quiero lleno de un inmenso amor.