Tus dedos entrelazaron los míos atravesando la barrera imposible de lo visible. Y no es una metáfora. Y los hice aún mas míos estrujándolos fuertemente. Alrededor quedaban todos y todo lo demás. Nuestro espacio, el que hay entre tu y yo es una frontera invisible que resguarda un universo ardiente.
Es posible que Dios tenga todo escrito pero el destino como una meta de la persona humana no puede estar diseñado de antemano. Mi silencio de estos días no significan una ausencia tuya de mi corazón. Dicen que la mano que traza las líneas refleja el alma de quien las escribe. No estoy triste. Quiero estar esperanzada.
El sol mortecino que en estos días del inicio del invierno ha dejado una fugaz señal sobre mi rostro, me ha regalado una imagen algo desvaída sobre los pensamientos que a modo de rayos perdidos dejan su reflejo a la orilla de ese mar grisáceo y sin vida que refleja igualmente esa naturaleza solitaria, húmeda, siniestra.
Es tarde, sin ser tarde y el amor que mueve todas las estrellas me transporta de nuevo a esas constelaciones de sueños en donde solo estamos tú, yo y nuestro inmenso amor.
Paulo Coelho en mi pensamiento: “El amor no da la felicidad. Todo lo contrario, nos la quita. Siempre es una angustia, muchas noches en vela. Es a la vez éxtasis y agonía”.
Te quiero. Soy incapaz de añadir nada más.



Rayos de luz. Y es invierno. Esto va bien Mar. Con ilusión. La felicidad como éxtasis y agonía, demasiada plenitud.
Bss.
¿Existes solo para ti y tu imposible?. A veces me creo que si, que solo eres una circunstancia que quiero vivir semanalmente, que te escondes para no ser tocada, para alimentarse de soledades y vientos foráneos, perdida entre el gris que envuelve tu deseo. Sigue en vela, sigue alerta a los desequilibrios del amor, yo volveré a por mi trocito de sublime agonia.
Yo que te conozco tanto tiempo, sé que no es fácil llevar este amor que sostienes durante tanto tiempo y que a veces decaen las fuerzas y que todo flaquea a tu alrededor. Te entiendo perfectamente....pero tienes una fuerza interior dificil de superar por muy pocas personas....esa perseverancia tuya es la que te hace seguir hacia adelante y a no tirar la toalla.
Yo a veces también me siento mal...pero en mi lema nunca entra el de tirar la toalla, no sé como hacerlo, en eso nos parecemos, Mar...somos dos luchadoras natas....hasta el final, aunque a veces estemos agotadas, es normal...somos humanas, y nos debilitamos. Pero pronto retomamos fuerzas....sabes que siempre puedes contar conmigo, siempre quise lo mejor para tí, creo que lo sabes....aquí sigo estando en baches y curvas...pero en la lucha, como tú....seguiremos hasta el final.
Besos navideños, amiga mía.
El silencio habla, cuenta, dice; pero también...escucha.
Buenas noches cdm.
Presente en tu Navidad, con un gran abrazo desde mi patria
No merece la pena decir nada más si se es capaz de decir un tequiero de verdad. A su lado, las palabras están vacías. Las estrellas son todos los besos que no pudimos dar durante el día.