Mi querido y dulce corazón. Me alegra pensar que vamos a estar “relativamente” juntos durante algunas horas aunque a mí me parecerán minutos fugaces. Te tocaré, te hablaré, te miraré extasiada y mi pensamiento estará tan lejos de lo real que será difícil decir o hacer algo realmente coherente.

Y fuera de toda realidad lo realmente sorprendente será estar cerca de ti. Y ahora en primavera me vienen a la mente las flores. No vale la pena hacer una inversión en ellas porque sabemos que más tarde o más temprano morirán. Esto valdría también para el amor.

Luego........ ¿Por qué regalamos flores? Hay que plantar la semilla, regarla, cuidarla, hacerla florecer para al final saber que indefectiblemente terminará por morir.

Pues ni aún así consigo olvidarte. Te quiero cada vez y quiero que sea para siempre. No temo padecer de amnesia porque tu recuerdo es la imagen perenne que continuamente me acompaña.

Podríamos de vez en cuando darnos alguna satisfacción pero eso ya es el futuro y lo porvenir casi siempre nos asusta. Estoy algo aturdida, triste y bastante cansada. No disfruto de muchas satisfacciones.

Perdona mi ausencia de bastantes días. Sigo enamorada de una fantasía y necesito tenerte cerca para ser feliz. Eres demasiado fuego para mis sueños por eso tendremos que andar separados para no abrasarnos. Sería consumir todo de golpe.

Un enorme beso con el mismo amor de siempre. Te quiero.