Buenas noches amor: Son estos pocos minutos de la noche los que me dan la vida. Los que avivan mis sentidos sin reparar en el cansancio acumulado. Los que me hacen disfrutar un nuevo sueño que intento prolongar mas allá de la madrugada como una vigilia amorfa con tintes de melancolía, tristeza, nostalgia, deseo, pasión contenida, a veces rabia solapada, no sé se me terminan los epítetos y….hay muchos.

Los que harán que la existencia de mañana, que no del mañana, ese que nadie sabe ni donde ni cuando, me sea monótono tan solo alimentado con los rescoldos del sueño reparador. ¿Se repara algo en los sentimientos hacia ti amor? Rotundamente no, aunque haya dudas en instantes de pesimismo y desazón.

He aprendido en los sueños a analizar imágenes inactivas y sentimientos extraviados. No duele pero deprime enormemente y sobre todo mi extrañeza deriva en saber tus pensamientos, tus deseos, tus emociones, todo tu ser en definitiva.

A veces pongo música sin voz para desviar malos pensamientos como si en ese pentagrama encontrara algo de lo perdido, alguna cosa de las que deseo encontrar, pero nada. No oigo nada. Adormilo mi vagabundeo sobre estas cuartillas invisibles queriendo contentar mi alma intranquila y desalmada.

Al final el paisaje se llena de crepúsculos vagos y de deseos incumplidos que a ningún sitio conducen. Un día más la espera. Unos minutos menos de impaciencia y una eterna esperanza de que algún día en algún lugar podamos arrullarnos como me cobijan estas frases que disperso cada noche por entre cielos sin estrellas.

Buenas noches amor, otra vez y mil mas.