Cuantas veces, desde hace ya más de dos años he iniciado estas líneas que luego el tiempo y las obligaciones me las devoran, pero da igual porque los recuerdos permanecen intactos igual que el primer día. Hasta que el tiempo los desmorona. Seguiremos en pie dejándonos llevar por la imparable voracidad del tiempo. Tan solo tú y yo.

Quisiera liberar mi alma del peso de este amor imposible pero no me deja. Es un sueño en donde solo se ve el lado de acá…no se le puede ver el otro lado….el de hacerlo realidad.

Vivir del sueño es deshacer la realidad. Vagar sin rumbo por las fronteras invisibles de la imaginación y los deseos. Cuantas cosas te he dicho, te he repetido en todo este tiempo que ya superpongo unas palabras sobre otras de tanto repetirlas.

Creo que ha llegado la hora de dejar aparcado un poco este desasosiego, como bien escribe Pessoa, hermano gemelo del cansancio sin dejar por ello enterrado este amor que por ti siento que perdurará mientras viva.

¿Quién de nosotros puede, volviendo la vista atrás en el camino de la vida vivida que no regresa, decir lo que sintió como correspondía?

Un beso amor, hasta siempre